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Accesibilidad en el e-commerce: un año de EAA y el fin del periodo de gracia
1 de septiembre de 2026Accesibilidad

Accesibilidad en el e-commerce: un año de EAA y el fin del periodo de gracia


Qué ha pasado


El European Accessibility Act se aplica desde el 28 de junio de 2025 a la mayoría de los servicios digitales de consumo vendidos en la UE — e-commerce incluido — para cualquier empresa con más de 10 empleados y 2 millones de euros de facturación. Durante un año, sin sanciones visibles, muchos equipos trataron el plazo como un tema de seguimiento. Esa lectura ya no se sostiene.


El 4 de junio de 2026, el tribunal judicial de Caen ordenó a Carrefour Francia hacer carrefour.fr y su aplicación móvil plenamente accesibles en un plazo de seis meses, bajo multa coercitiva de 500 euros por día de retraso, más 10 000 euros de indemnización (la crónica de E-commerce Mag). Las asociaciones apiDV y Droit Pluriel acudieron a la justicia tras documentar recorridos de compra imposibles de completar con un lector de pantalla. Una acción paralela contra Auchan fue desestimada en primera instancia; el recurso está en curso.


Lo más llamativo no es la multa, es el razonamiento. Carrefour alegaba un sitio conforme al 71 % del referencial francés RGAA; el tribunal descartó el argumento y calificó la accesibilidad de obligación de resultado. Dicho de otro modo: un embudo de compra utilizable «casi en todas partes» sigue siendo, jurídicamente, un servicio inaccesible para la persona bloqueada en el momento de pagar.


De las cartas a los expedientes


El giro va más allá de Francia y se acelera justo este semestre (el balance de Level Access):


  • Suecia: tras 124 denuncias del público, el regulador PTS abrió en octubre de 2025 sus primeros expedientes contra tiendas online y continúa sus inspecciones en 2026.
  • Países Bajos: la ACM ha enviado requerimientos de información a comerciantes de todo el mundo que venden hacia el país y anuncia una aplicación formal en el segundo semestre de 2026 — es decir, ahora.
  • Alemania: la BFSG también se aplica por la vía del derecho de la competencia — despachos de abogados envían requerimientos a las tiendas no conformes desde el verano de 2025.

A mediados de 2026 aún no se ha confirmado ninguna multa bajo las leyes nacionales de transposición. Pero los topes ya están fijados: 100 000 euros por infracción en Alemania, hasta un millón en España e Italia, 900 000 euros o el 10 % de la facturación en Países Bajos. Y el caso Carrefour recuerda que una asociación de personas afectadas a veces consigue resultados más rápido que un regulador.


Dónde está la web realmente


El informe WebAIM Million de febrero de 2026 — el análisis automatizado del millón de páginas de inicio más visitadas — da la medida del retraso: el 95,9 % de las páginas presenta fallos WCAG detectables, al alza respecto al año anterior, con 56 errores de media por página (el informe WebAIM). Las causas siguen siendo de una banalidad llamativa: contrastes insuficientes (83,9 % de las páginas), imágenes sin alternativa textual (53,1 %), campos de formulario sin etiqueta (51 %), enlaces vacíos (46,3 %). Un puñado de familias de errores concentra casi todo el problema — y son exactamente las que rompen la navegación por teclado o por lector de pantalla en un embudo de compra.


WCAG 2.2 llega al estándar europeo


La conformidad con la EAA se mide hoy con la norma EN 301 549, que remite a WCAG 2.1 nivel AA. Su revisión con WCAG 2.2 se espera a lo largo de 2026, antes de su cita en el Diario Oficial de la UE. Los criterios añadidos hablan a cualquier equipo de e-commerce: tamaño mínimo de los objetivos táctiles, foco de teclado nunca oculto por una barra fija, alternativa a todo arrastrar y soltar, autenticación sin prueba cognitiva. Apuntar ya a WCAG 2.2 AA cuesta apenas más que 2.1 — y te evita reabrir la obra dentro de dieciocho meses.


Por dónde empezar


  1. Audita el recorrido de compra, no la portada. Búsqueda, ficha de producto, carrito, pago, creación de cuenta: ahí se juega el riesgo jurídico, como demostró el caso Carrefour.
  2. Trata primero las cinco familias de WebAIM. Contrastes, alternativas de imágenes, etiquetas de formularios, enlaces y botones vacíos: detectables automáticamente, corregibles sin rediseño, y concentran la mayor parte de los bloqueos reales.
  3. Prueba con el teclado y con un lector de pantalla. Diez minutos navegando con tabulador por tu embudo revelan más que la puntuación de una herramienta — y los bloqueos que encuentres son precisamente los que constatará una asociación.
  4. Publica una declaración de accesibilidad y un canal de contacto. Varios reguladores empiezan comprobando esa transparencia; su ausencia te coloca de entrada entre los expedientes a examinar.
  5. Integra la accesibilidad en la definición de terminado. Una auditoría puntual caduca con el primer despliegue; un criterio de aceptación, no.

Mi opinión


La accesibilidad acaba de cambiar de estatus: de buena práctica loable a riesgo operativo medible, como antes la seguridad o el RGPD. Lo que me llama la atención del fallo de Caen es el rechazo del «conforme al 71 %» — justo el argumento que muchas direcciones de e-commerce preparan de buena fe. La buena noticia: la mayor parte del camino son correcciones banales y automatizables, mucho más baratas que una multa coercitiva, un requerimiento — o que los clientes perdidos en silencio durante años.